Casa ART en Lima

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La directora de ART LIMA, Rochi del Castillo, ocupa una casa que es la extensión de su pasión: el arte. Escultura, pintura, fotografía e instalaciones se unen a la arquitectura y diseño interior para comunicarnos arte. Un día cualquiera se puede llegar a ella y encontrar un grupo de piezas y volver a la semana siguiente y encontrar otras. Convertirla en una galería de arte fue uno de los retos del estudio de arquitectos.
 

Los arquitectos escuchan miles de pedidos e ideas cuando su reúnen con su cliente antes de plantear el anteproyecto. Pocos, sin embargo, habrán escuchado: “Quiero un balcón desde donde diariamente pueda despedir a mis hijos cuando se van al colegio”. Eso fue lo que Rochi del Castillo le dijo a José García, socio principal del estudio García-Milla León al iniciar la conversación. Así se hizo, y el dormitorio principal fue concebido para cumplir la función. La propietaria despide a un hijo que se va a la escuela, y también a su hija, cuando tiene clases muy de mañana en la Universidad.

Otra necesidad principal existente era la de albergar piezas artísticas, tanto de su familia como de la de su esposo, y que el diálogo que se estableciera entre todo el conjunto resultara fluido y en sintonía, sin dejar vacíos en el hilo conductor y sin llegar a la ostentación; porque si hay algo con lo que la familia no transa es con lo aparatoso, con lo recargado.

Los veinticinco ambientes entre los que se cuenta la sala de estar, el estudio de lectura, la sala de juegos y la sala de música (en el sótano) han sido pensados para “ser vividos y disfrutados plenamente en calor familiar”.

Desde el exterior, la casa (en una tranquila calle sanisidrina) presenta una reja trabajada por Álvaro Chang Say “que nos permite ver y no ver hacia el interior, un quiebravistas perfecto para ocultar los autos del estacionamiento; asimismo, un muro verde que los aísla del ingreso”, explica el arquitecto García. Lo anterior en concordancia con la idea de que el interior de la casa se muestre desde el exterior, aludiendo al concepto del Bauhaus y que el esposo de Rochi tiene interiorizado debido a su ascendencia alemana y a que es hijo de un reconocido arquitecto venezolano, que el próximo año expondrá su obra en el MOMA.

En cuanto a la sala, sus espacios se mantuvieron en la remodelada casa de los años cincuenta. Llama la atención –aquí– el trabajo de la escultora Verónica Crousse. El piano, los muebles y los adornos completan el cuadro. Hacia el comedor se asoma una mesa de madera grande que conjuga con la obra de Vito Loli, llevando gratamente nuestra vista hacia la terraza de techo blanco. Por una escalera interior se accede al segundo piso, en el que se ha instalado un gran ventanal con foto de Hans Stoll, que le aporta un tinte especial a la luz propia de la zona. Cada uno de los pasos, madera teka tratada, abona a casi todo lo artístico que encontramos en la edificación de tres niveles y un sótano. En el segundo piso, los dormitorios tienen un carácter propio y encierran un espacio de estar con escritorio.

Desde el jardín posterior, el acceso vertical, nos conectamos con el área social del tercer piso. Un biombo diseñado por el estudio García Milla-León nos recibe y nos conduce visualmente a las zonas diferenciadas: billar, zona de estar y la barra. Todo esto al aire libre pero, a su vez, protegido por un techo que pareciera flotar.

El sótano, que ya existía también, se utilizó como sala de música; es privado e íntimo, no descuida ni un centímetro el concepto vivencial del proyecto.
Respecto a los acabados no hay distinción en calidades. Los cuartos de baño, por ejemplo, del personal de servicio tienen los mismos sanitarios y griferías que los del baño de visita. “No encuentro justificación para hacer esa diferencia, todos pertenecen a la familia”, explica Rochi, una mujer que se graduó de abogada pero tomó el camino de la promoción del arte. Después de apreciar estas fotos, quién puede dejar de reconocer que aquí lo que se grita es sensibilidad. Es así que la única ley que tiene Rochi es seguir viviendo por y para el arte.

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